Una nueva vida

He tardado exactamente un mes en encontrar el momento tranquilo y adecuado para poder volver a escribir. Antes hubo varios intentos, todos interrumpidos por otras prioridades. Un mes desde que se ha cumplido uno, no, no uno más, el sueño más grande que tenía desde aquel 20 de julio de 2005 en que mi sobrina me descubrió que yo también tenía instinto maternal.
Ha pasado un mes desde que Enzo – abreviatura familiar de Lorenzo – haya salido airoso de un parto complicado. Un mes en el que hemos aprendido a conocernos, a adaptarnos el uno al otro, con algunas dificultades por el camino, y sobretodo, un mes en el que hemos empezado a querernos. Me lo dijo una compañera de mis clases de matronatación “cuando sale, no quieres tanto a tu hijo como cuando crece”. Alguna vez durante este mes, sobretodo al principio, decía que no estaba teniendo tiempo de disfrutar; me estaba venciendo mi propia recuperación y cientos de preocupaciones maternales. Sí, sí: yo también he corrido a mirar si mi hijo respiraba cuando lo veía demasiado quieto.
Ha pasado un mes en el que, aparte de haber perdido casi por completo mis complejos púdicos, me he dado cuenta de que mi madre es una auténtica joya, capaz de recorrer kilómetros en busca de lo que necesito, capaz de resolver con la misma eficacia cuestiones burocráticas como de acordarse cada noche de dejar en remojo cinco ciruelas pasas. Un mes en el que me he dado cuenta de que llorar delante de tu madre le duele más a tu madre que a ti.
Y sobretodo, y como se diría en una entrega de premios, ha pasado un mes en el que nada, y mucho menos Enzo, hubiese sido posible sin el Papá. La única voz que escuché durante el parto y mi constante fuente de energía desde entonces. Una sonrisa permanente que ni el sueño ni los malos momentos han conseguido borrar. Y un cariño inagotable que consigue lo que yo siempre deseé: que pueda ser la mejor versión de mí misma.

Advertisement

4 comentarios para “Una nueva vida”

  1. Iñaki Dice:

    Chris, me ha encantado este post. Rebosa cariño, ternura y siceridad.
    Sabes que te deseo (os deseo) lo mejor y estoy seguro de que Enzo crecerá feliz al lado de unos padres excelentes.
    Para ello, no hay nada mejor que ser la mejor versión de uno mismo. Mi enhorabuena al papá que consigue que eso sea así.

    Muchos besos y abrazos

    Iñaki

  2. Eva Gamallo Dice:

    Te Quiero Linda!!

  3. rocio Dice:

    Hola Cristina.

    Pero que bonito lo haces todo. Que bonito escribes, que bonito describes los sentimientos. Es verdad, llorar delante de una madre le duele más a ella que a ti, y lo se por otras razones distintas a las tuyas, pero lo se.
    Me encanta ver como te quieren todos, como quieres a todos y como superas el nuevo día a día, llena de ilusión, acompañada por Toño, que queda patente, es una joya, no?

    A mi vuelta de Tarragona iré a verte, porque ya me tarda darte un beso muy grande y coger a Enzo en brazos !!!

    biquiños a los tres !

  4. Eva Dice:

    Chris, siempre me haces llorar cuando escribes cosas así, llorar de ternura y porque es tan cierto todo lo que dices. Echábamos de menos tus post. Nos vemos pronto. Y feliz día de la madre (con retraso) aunque ya sabemos que todos los días son día de la madre.

    Te queremos.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.