De todo lo visible y lo invisible

By chgamallo

Uno de mis libros favoritos es uno de Lucía Etxebarría, esa escritora tan mediática como admirada y denostada, cuyo título coincide con el de este post. Aunque, como de costumbre, haya regalado este libro, recuerdo perfectamente cómo empezaba: “bajando, bajando, bajando…” Y algunos párrafos más adelante seguía con “subiendo, subiendo, subiendo…”.
Pues así he estado yo durante los últimos días, bajando y subiendo, como quien ve la vida desde dos perspectivas opuestas. Tengo algunas razones para estar triste pero bien miradas, con esas razones tengo motivos para ser feliz.
Hoy, alguien que ha denotado que mi estado de ánimo no era tan jovial como de costumbre, me ha citado a Santa Teresa de Jesús:
“Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa,
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta.”
Sin entrar en consideraciones religiosas, de estos versos me quedo sobretodo con la idea de tener paciencia. Mi desazón de los últimos días viene de algunas incertidumbres, todavía no resueltas, a las que debería haber aplicado menos impaciencia y más realismo. Pero visualizarse, estar ansioso y querer saber lo que a uno le deparará el futuro, próximo o lejano, es una tentación en la que es fácil caer.
“No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal” (sí, hoy estoy bíblica!). Ah, las tentaciones! Sin duda son una de mis partes favoritas de la Biblia, por no decir de la vida. Dijo Oscar Wilde que “la mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella”. Sólo estoy de acuerdo en parte: las tentaciones a menudo son placenteras por el hecho de serlo. Cuando caemos, pueden perder parte de su magia. Supongo que lo lógico sería aplicarles los versos de Santa Teresa y no permitir que nos turben, que simplemente pasen.
En fin, al final va a resultar que empecé este artículo queriendo reivindicar mi derecho a no estar siempre en plena forma, y voy a terminarlo con una sonrisa en los labios y la sensación de estar mucho más serena. Quizás en la religión estén más respuestas de las que pensaba… Aunque lo de las tentaciones me cuesta un poco más de asumir. He caído: qué bueno está este helado de chocolate!

3 comentarios para “De todo lo visible y lo invisible”

  1. Mónica Dice:

    Hola Cris!!
    Paciencia?? huys que de acuerdo estoy contigo. Yo suelo visualizarme con mucha frecuencia en situaciones futuras y me planteo muchas cosas. La verdad es que soñar es uno de mis pasatiempos favoritos, pero nunca lo había visto desde la perspectiva de la impaciencia… Muchas veces se trata simplemente de soñar, pero me doy cuenta de que otras tantas es impaciencia… ¿no estaré disfrutando realmente del momento?
    Estos últimos días y este curso en general han sido demasiado frenéticos (recuerda que me va la marcha ;-) ), y los escasos momentos en los que me he planteado cuestiones de este tipo han terminado con conclusiones bastantes negativas sobre ello. Además siempre he oído comentar a los que me rodean que cuando eres joven piensas continuamente en tener uno o dos años más, y cuando los tienes, otros poquitos, hasta que llegas a un punto en el que te das cuenta de que lo que quieres es retroceder (o como mínimo parar).
    Confieso que cuando tuve 12 quise 14 y después 16, 18… El paso del tiempo es un tema que me “obsesiona” hasta cierto punto, por así decirlo. No digo que no vaya a desear tener 20, porque seguro que habrá momentos en los que mis asuntos me parezcan resueltos para entonces, pero una vez leí que nunca estamos totalmente satisfechos con el presente, pensamos que el futuro será mejor, y cuando ese futuro se convierte en presente, el nuevo futuro es mucho más atractivo. Estoy harta y, ahora, lo suficientemente serena como para afirmar que ese pensamiento queda restringido a momentos o épocas puntuales (exámenes, por ejemplo). El resto pretendo, si no disfrutarlo (disfrutar de los momentos amargos es utópico, al menos para mí), vivirlo, rápido o despacio, pero vivirlo, con tentaciones incluidas (pero con cabeza también, eh? jejeje).
    Uno de mis autores favoritos es Fito. En una de sus canciones dice: “la verdad es que me interesa sólo porque está prohibido”. Toma verdad como un templo. Sucumbir al pecado… oh!! grandísimo placer!! Quizá racionalmente mirado sea una chorrada, y probablemente te canses pronto, pero es lo de menos. Dios… qué simples somos, y unas líneas arriba hablaba sobre el tiempo y la vida… ¿paradoja?
    El caso es que yo, que comencé a escribir con miedo a estar oxidada, termino también con una sonrisa en los labios, y puestos a citar concluyo así: “El ser humano es extraordinario” :-)

  2. Amalia Dice:

    Hola Chris,
    LO SIENTO, solo he leido tu post hoy y tampoco te puedo contestar corréctamente porque Noé esta enfermo aunque mejor que ayer pero se acaba de despertar con mucho dolor de tripa por culpa de los puñeteros antibioticos. Lo siento, me gustaria llamarte hoy, pero no creo que pueda. Te llamo lo antes posible. Cuidate y piensa que dentro de poco nos vemos!!!
    Muchos musus!

  3. rocio Dice:

    Hola Cris!!

    El futuro… mira, mejor no pensar en él. Te lo digo de verdad. Yo ya no pienso en el futuro casi nunca, porque cada vez que pienso solo veo peligros… y para eso me quedo como estoy. Aunque últmamente parece que una corriente positiva me está recorriendo, debe ser el estar un poco harta de todo… como si todo me resbalase… una sensación muy rara.
    Por muchas cosas se que mi vida no va a ser todo lo tranquila que me gustaría, pero aspiro a llevarlo con dignidad… no?? y a hacer todo lo posible por cambiar aquello que venga y no me convenza.

    Y con respecto a lo prohibido… soy tan simple que las únicas tentaciones que tengo son curinarias… y gracias a dios, porque mi voluntad es nula jejejej.

    besos

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